Dedicarte un tiempo para ti con un retiro de yoga es un acto de amor hacia ti mismo. Es una invitación a desconectar del ruido del mundo y sumergirte en un espacio de paz y tranquilidad, donde podrás reconectar contigo mismo y explorar tu ser más profundo.
En el estrés del día a día, inevitablemente nos alejamos de nuestra parte más profunda, la que no tiene dudas, ni miedo, la que ama sin ser amada, la que sonríe frente a toda adversidad, la que confía en la vida y sus reglas aparentemente irracionales.
En el día a día estamos rodeados de distracciones que nos llevan al miedo y al enfado, al sentirnos seres separados y a vivir sintiéndonos solos, a veces inseguros, sobreviviendo más que viviendo. Olvidamos que la vida es para vivirla, aprovecharla, observando los pajaritos en fiesta, mojándonos bajo la lluvia, sintiendo las olas del mar bañarnos los pies, sintiendo la brisa en la cara y el corazón que late.
Si sentimos que el estrés ha tomado el control, un retiro de yoga rodeado de naturaleza es un regalo maravilloso que puedes hacerte a ti mismo.
La naturaleza tiene un poder curativo innegable. Al rodearnos de elementos naturales como árboles, montañas o el mar, nuestro cuerpo y nuestra mente se relajan de forma espontánea. La ciencia ha demostrado que pasar tiempo en la naturaleza reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés, y aumenta la producción de serotonina, la hormona de la felicidad. Cuando me siento baja de ánimo, desconectada de mi verdadera esencia y las preocupaciones, la tristeza o el enfado adquieren poder en mi, me voy a caminar a la montaña o practico yoga al aire libre… salgo renovada.
En los retiros de yoga, vuelvo a tomar consciencia de mi respiración, ralentizo, me escucho y simplemente estoy, sin prisa, sin correr, sin meta.
La naturaleza hace de escenario, abrazándome en este espacio que he querido darme.
No veo mejor regalo para uno mismo que regalarse un espacio y un tiempo para sí mismo.
Mira las propuestas de nuestros próximos retiros aqui.
