MORIR Y RENACER: EL PODER TRANSFORMADOR DE MIS PRÁCTICAS DIARIAS
«Papá, ¿quieres que te lleve a la cama?». Me hice un sí con la cara, mis ojos ya lloraban.
«Papá, ¿quieres que te lleve a la cama?». Me hice un sí con la cara, mis ojos ya lloraban.
..Y un día llega a la puerta de nuestro interior la famosa Enfermedad, afectando al cuerpo, que es nuestro medio para hacer experiencia en esta dimensión.