Cuando mi dolor de espalda se agudiza, suele ser un reflejo de una emoción subyacente. El terapeuta de Shiatsu puede sentir la tensión, la contracción, la sobrecarga en esa área y me dice: «Deja ir tus miedos«. A los catorce años, no podía entender la conexión. ¿Por qué el dolor de espalda estaría relacionado con el miedo?
La belleza del Shiatsu radica en esta conexión. El dolor en una parte del cuerpo puede estar relacionado con una emoción. Al abordar ambas, podemos liberar la causa raíz del dolor.
Otro aspecto notable del Shiatsu es que si tengo dolor lumbar, el terapeuta no necesariamente trabajará directamente en esa área, arriesgándose a inflamarla más. Se centrarán en un área relacionada, siguiendo una línea de energía o meridiano conectado a ese órgano o parte del cuerpo. La Medicina Tradicional China (MTC) asocia los órganos con las emociones, por lo que el terapeuta también abordará la emoción subyacente que probablemente esté contribuyendo al dolor.
Si ignoro los síntomas o el malestar dentro de mí, puede manifestarse como dolor físico debido a una contracción en esa parte de mi cuerpo. El dolor representa un bloqueo en el flujo de energía. El terapeuta de Shiatsu trabajará con acupresión en esa misma línea para aliviar el dolor al permitir que la energía fluya nuevamente. Con el flujo de energía mejorado, la circulación sanguínea mejora y el oxígeno puede llegar a cada célula de mi cuerpo. Esto trae equilibrio, fuerza y funcionamiento óptimo a todo el sistema.
Ese es el objetivo de un terapeuta de Shiatsu.
